
ROOSTER nació en julio de 2020, en plena pandemia, cuando los mellizos Valentín Ibarra y Juan Ibarra decidieron convertir una idea en un emprendimiento.
Comenzamos con apenas siete sweaters para el Día del Padre.
Nuestro primer showroom funcionó en la casa de nuestros padres, dentro del espacio que nos cedió nuestro papá, donde funcionaba su estudio jurídico.
Empezamos con nuestros propios ahorros y vendiendo cosas personales para reunir capital: una Play, ropa, zapatillas e incluso nuestra bicicleta.
Hoy llevamos seis años dedicados al rubro de la indumentaria, atravesando distintas etapas y creciendo junto a nuestra comunidad.

Al principio vendíamos ropa clásica. Con el tiempo entendimos que nuestro camino estaba en la ropa urbana y el streetwear, y empezamos a construir una identidad alrededor de ese mundo.
Todo fue hecho a pulmón. En los primeros tiempos, incluso íbamos a buscar la mercadería al transporte en bicicleta. Cada venta, cada cliente y cada pequeño avance significaba un paso más.
Las redes sociales también marcaron un antes y un después. La exposición de Juan y algunos contenidos que se volvieron virales hicieron que ROOSTER comenzara a ser reconocida más allá de La Rioja. Llegamos a vivir situaciones que todavía nos sorprenden: por ejemplo, viajar a Mar del Plata y que nos reconocieran por ROOSTER.
En 2024 dimos otro gran paso: abrimos nuestro primer local con vidriera a la calle. Después de haber comenzado dentro de la casa de nuestros padres, tener nuestro propio local fue uno de los momentos más importantes de nuestra historia.
Hoy atravesamos una de las etapas más importantes de la marca: colecciones más ambiciosas, productos 100% originales y una comunidad que nos acompaña día a día.
Nuestro objetivo es simple: que cada persona que compra en ROOSTER pueda hacerlo con confianza, sabiendo quiénes somos, de dónde venimos y el trabajo que hay detrás de cada producto.
“ROOSTER se construyó con trabajo, constancia, dedicación y cercanía.”
